Arembepe queda en Brasil, más precisamente en Salvador, Bahía. Se los aclaro porque es un pueblo que no es muy conocido a nivel turístico, pero mucha gente lo visita. Y allí fui yo hace 15 días. En ese lugar vive parte de mi familia y en parte fue la excusa del reencuentro, mezclada con las vacaciones.
No era la primera vez que iba, pero si la primera vez que lo viví realmente y lo disfruté al 100%. Arembepe es mágico, energético. Queda a 30 km de Salvador y es una aldea pesquera. Las playas están llenas de barquitos muy pintorescos y a pesar de que hay muchas piedras hay también muchas zonas en el mar en donde se forman unas enormes piletas, sin olas y podés quedarte ahí mientras los pececitos de colores te nadan entre los pies.
El mayor atractivo del lugar, y del que yo me terminé enamorando, es la Aldea Hippie. Es bastante famosa porque allí fue Janis Joplin en los 60. Aunque no es nada seguro, quizás solo haya pasado un día, quizás alguna vez nombró el lugar…nadie lo sabe a ciencia cierta, pero es un mito bastante llamativo que conviene creer si querés mantener la magia del lugar.
La aldea no tiene luz eléctrica ni agua corriente. La gente que vive ahí lo hace en unas chozas que ellos mismo construyen con techos de paja. Aunque ahora el gobierno de Brasil les está dando ayuda para que tengan techos de material. Justo cuando yo los visité estaban haciendo algunas refacciones de este tipo en algunas de las casas.
Hablé con varios hippies que viven allí desde hace bastante. Es interesantísimo escuchar sus historias de vida, como llegaron allí y porque se quedaron. La mayoría lo hizo porque querían vivir de una forma natural y porque en contacto con la naturaleza es como les gusta estar. Aleus, uno de los hippies con los que charlamos, nos contó que cuando el llegó allí no había nada de nada, pero apostó al lugar y fue uno de los pioneros en su crecimiento. Aleus hoy tiene un pequeño bar, hecho con barro, en donde vende bebidas frescas (y cerveza también, por supuesto) a la gente que los visita. Aleus también tiene muchos hijos (nos dijo cuantos pero no me acuerdo) y todas sus “meninas” tienen nombres de flores.
La aldea posee también un río, en el que no podés dejar de meterte si vas y un centro de artesanato donde ubican mesas de madera y venden artesanías, esculturas, etc. De más está decir que te querés llevar TODO. También hay un pequeño centro de meditación, pero cuando fui estaba cerrado (me parece que fue porque llegué demasiado temprano). Una pena, ufa.
Si un día visitan Salvador, además de hacer el recorrido por el Pelourinho, por la Isla de Itaparica o por Praia do Forte no dejen de visitar el pueblo de Arembepe. Les va a encantar y van a adorar su gente. Y si quieren cenar allí no dejen de ir a la pizzería de mi tio ¡Las mejores pizzas del universo residen en Brasil! (pregunten por la Pizzaria do Argentino).
Les dejo algunas imágenes para tentarlos:














Me hiciste acordar de la canción ‘Arembepe’ de Pedro y Pablo. Hermoso lugar!
Saludos desde Canadá
SALUDOS DESDE AZUL.ESTE VERANO SEGURAMENTE ESTAREMOS POR ESE HERMOSO LUGAR.SALUDOS.BELEZA.