Archive for the ‘Personal’ Category
De casa al trabajo…
…y del trabajo a casa!
Hola! Soy Roy, y tal vez me recuerden de proyectos a medio terminar como el 365 días : 365 fotos, y cuentas de flickr casi abandonadas, entre otras cosas.
Desde hace unas semanas la amiga Polly me ha invitado a escribir acá, y yo, en lugar de traerles un post divertido, original o curioso, aprovecharé la oportunidad para hacerles conocer una nueva idea/blog. ¿De qué se trata? Bueno, es una variante del querido, agotador y ahora extrañado 365. O sea, hacer una foto por día durante al menos un año, pero con una limitación: la foto deberá ser tomada en el trayecto diario de casa al trabajo o del trabajo a casa.
La idea surgió después de hacer durante unos meses el mismo camino ida y vuelta todos los días. Si hay algo que me aburre es la rutina, entonces se me ocurrió intentar hacer una foto diaria. Eso me llevaría a hacer un poco más entretenido el recorrido a la oficina. Mirar a la gente con la que me cruzo, observar detalles que se suelen pasar por alto, encontrar nuevas fachadas de casas y balcones de edificios, etc, etc.
Desde ya, están todos invitados a visitar el blog donde iré subiendo mis fotos, y quién quiera sumarse e intentar hacer lo mismo, me avisa así nos linkeamos. Ya sé, suena fácil, pero después de la experiencia del 365 del 2009 comprobamos que no lo es. Sin embargo este proyecto no es para nada pretencioso y supongo que las fotos las haré con el celular ya que no pienso cargar la cámara todos los días.
Saludos y ¡buenas fotos!
Si me dan a elegir…
Ayer fue un gran día, con una de mis mejores amigas empecé un nuevo taller de fotografía, más precisamente de fotografía documental.
Como en todo curso que se precie de tal, es pertinente la presentación en la primera clase de los alumnos: nombres, actividades, profesión, estudios, porque estamos ahi, etc. Pero además de eso debíamos mencionar una foto/imagen que nos haya marcado, que nos haya llegado o que nos hubiera impactado por alguna cuestión en particular. Horror! Miles de fotos me impactaron, me atrajeron y me emocionaron en mi vida! Miles de autores! No pueden preguntarme algo así y esperar que responda rapidamente!
Se pasaron por mi mente muchos fotógrafos: La Chapelle, que es mi favorito, pero me pareció demasiado comercial, demasiado celebrity, amo su estética, pero no se si una de sus fotos me haya emocionado más allá de lo meramente visual. Es un genio, pero no iba a ser mi elegido en ésta oportunidad.
Seguí pensando, Irving Penn, ese si. Sus fotos de Lissa Fonsagrives son impresionantes, el manejo del blanco y negro y el glamour, muchas veces deseé ser como él. Pero no podía elegir una sola foto. ¿Alguna serie? Imposible. Todas me gustan, todas me inspiran.
Tenia que pensar, no me daban mucho tiempo!
Entonces fue cuando recordé una foto no muy conocida de Cartier Bresson tomada en 1947 en New York. Dígo no muy conocida, porque cuando uno nombra a Bresson piensa en fotos como Behind the Gare Saint Lazare, de 1932 o la del niño con las botellas de 1954. Mi foto elegida (que ilustra este post), como ya dije antes, esta tomada en New York. Muestra un hombre solo, sentado entre los muros de los altos edificios de la Gran Manzana con la sola compañía de un gato. Está en la oscuridad, mientras que más allá de la calle está la luz. Está en sombras en el callejón con su pequeño amigo.
Las veces que me encontré con ésta foto, ya sea en libros y internet siempre me cautivó. Bresson, el implacable capturador del momento decisivo había captado lo decisivo del alma humana. No solo una acción, un salto, un gesto, una situación, había capturado la soledad y quizás la tristeza. La introspección, lo que no se ve, pero se percibe.
Llegó mi turno y me presenté. Conté cual era mi foto elegida y la vimos en grande. Muy grande. Y ahi me di cuenta que había elegido bien. Y no solo por toda la carga y la importancia que tiene a nivel artístico e histórico, sino porque también recordé que esa foto me la había explicado mi papá (fan de Bresson) en sus largas clases improvisadas cuando me empezaba a machacar la historia de la fotograía en la cabeza.

